Tuesday, September 05, 2006

Principio y Final


El Angel Inerte
Un sueño, una historia, un hecho y la infinita tranquilidad y felicidad de saber como soy por dentro y por fuera. Ser feliz con migo mismo, con mis virtudes y mis defectos, con mis anhelos y mis carencias.
Mirar al horizonte con la seguridad que da el que tu mente y tu corazón piensen, actúen y respiren al unísono.
Y mirar a la vida a la cara.
Y tener fe, eso por encima de todo.

Había una vez un joven escultor. Este joven aprendiz descubrió un día un libro en el que relataba como crear una estatua y que luego esta tuviera vida propia.
Este extraño libro explicaba como y de que manera había que trabajar la piedra y que utensilios debía de utilizar.
El joven aprendiz, fascinado por aquel descubrimiento busco por todo el mundo la madera y el metal que el libro le pedía y tras encontrarlos busco el molde de piedra mas hermoso que se hallara sobre la tierra.
Después le toco decidir que forma le daría a su estatua.
Un ángel, pensó, que una vez vivo, le daría la felicidad eterna.
Se encerró en su estudio y trabajo. Dejo de comer, de dormir y de hacer nada más que no fuera esculpir, pulir, picar y modelar esa mole de granito.
Los años pasaron y sus fuerzas no le abandonaban, el simple hecho de ver su obra acabada y de la felicidad eterna que obtendría cuando cobrara vida le mantenía vivo, viviendo para su obra.
Muchoa años mas tarde cuando el escultor paso de ser joven a ser tiempo y esperiencia, años y arrugas, término su estatua.
Y era hermoso, increíblemente hermoso…
Con solo mirarlo parecía que alzaría el vuelo en el momento más inesperado y llenaría la estancia de luz.
Pero no lo hizo, la estatua no hizo nada. Inerte miraba a su escultor fijamente, sin asomo de vida alguna y con infinita quietud.
Tal vez hizo algo mal, le dijeron sus conocidos, tal vez debería haber descansado, no desplegar todas sus ilusiones y su vida en la hazaña de esa felicidad, dejando de lado su vida, sus amigos y su familia.
Pero en el fondo el anciano sabia que eso no era verdad, durante años se había levantado con una sola idea en la cabeza, lo poco que había dormido, lo utilizaba para soñar con la obra acabada, y aun así, sin haber tenido éxito se sintió orgulloso de su trabajo, de su hermoso trabajo.
Realizo el mismo trabajo de la misma forma años después, esculpiendo otra clase de figuras, no tan bellas, no tan majestuosas. Esas figuras si cobraban vida al acabarlas y aunque meses o años mas tarde volvían a convertirse en piedra, le hacia pasar ratos o periodos de inmensa felicidad.
Siempre trabajando de la misma manera, con las mismas ganas.
De vez en cuando miraba de reojo a su estatua preferida, a su más bella obra... cuando iba o venia, cuando trabajaba en otra figura, esperando, anhelando, que de repente, ese ángel viviera para el y levantara el vuelo.
Jamás dejo de esperar.
Jamás volvio a esculpir un ángel.

Gracias a todos por lo que me dais, a todos.

2 Comments:

Blogger Antonio Santamaria said...

Precioso Rafa... esta vez me lo he leído entero, eh? Ha ha... enhorabuena por el texto, tienes un "otro yo" escritor que pocos conocen, a ver si este blog te sirve para dar a conocer tus virtudes con las palabras, los puntos y las comas.... que las tienes.
Mucha suerte y... Bienvenido a la Blogosphera!!!!!

8:03 AM  
Blogger  * ShirKa _. said...

Bienvenido, Rafiki!!!

Yo me lo leeré más tarde, pero me da que pinta bien. Un beso mu grande y... a por los bloggers, que son pocos y cobardes!
;D

8:50 AM  

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